Integrar un nuevo cachorro a casa cuando ya tienes un perro adulto
Integrar un nuevo cachorro a casa es un momento muy emocionante y lindo, pero también puede ser complicado sino se realiza con cuidado, amor y paciencia. Cuando ya vives con un perro adulto, esta transición requiere planeación, paciencia y comprensión. Los perros son altamente sensibles a los cambios en la rutina, la energía y la atención, y la forma en que manejes los primeros días puede marcar la relación entre ellos durante años. Hacerlo de la mejor manera facilitará que sean grandes amigos y disfruten muchísimo ser compañeros de vida.
Te compartimos algunos tipos que te ayudarán en el proceso de presentar a tu nuevo cachorro con tu perro adulto de manera tranquila, respetuosa y positiva, creando una base sólida para un vínculo equilibrado y amoroso. No hacerlo con cuidado puede ser muy complicado sobre todo para tu perro adulto.
Comprende primero a tu perro adulto
Antes de que llegue el cachorro, es fundamental evaluar la personalidad, el estado emocional, el tipo de apego que tiene con la familia y las habilidades sociales de tu perro adulto. No todos los perros reaccionan igual ante la llegada de un nuevo compañero.
Algunos perros son naturalmente pacientes y juguetones, mientras que otros pueden ser más territoriales, sensibles o fácilmente abrumarse con cambios. La edad, las experiencias previas y el temperamento influyen directamente en cómo responderá tu perro.
Pregúntate: ¿A mi perro le gusta estar con otros perros?, ¿Cómo reacciona mi perro ante los cambios en la rutina?, ¿Mi perro es ansioso, posesivo o muy apegado a mí?
Comprender esto te ayudará a ajustar expectativas y a no presionar a tu perro adulto para que “acepte” al cachorro de inmediato. Es un proceso y hay que ser pacientes.
Un perro con apego ansioso vivirá este proceso de una manera diferente a un perro con apego evitativo. Un perro con apego ansioso se sentirá desplazado y puede hacer que se sienta triste y/o reactivo. Un perro con apego evitativo, puede evadirlo, ignorarlo e incluso alejarse de los hoomanos. Recuerda que mientras mas conozcas a tu perro adulto será mucho mas fácil la introducción del nuevo cachorro.
También otros factores son la edad y tamaño de tu perro. Un perro de edad avanzada, probablemente sea un poco más intolerante a la energía excesiva del cachorro, por lo tanto debes ser aun más paciente. Por otro lado si tienes un perro de tamaño pequeño y el cachorro lo supera en tamaño, puede ser un poco asustador ver que un nuevo ser mucho más grande invade su territorio, por ejemplo si el adulto es un Chihuahua y el cachorro es un Border Collie.
Además de entender a tu perro adulto, analiza bien de donde viene el cachorro, si estaba con su mamá y hermanos los días previos, si viene de un criadero, si lo encontraste en la calle, etc. eso también puede influir en el estado emocional del cachorro. Por ejemplo si el cachorro venia de una situación de maltrato, puede estar muy temeroso no solo con los hoomanos sino también puede estar asustado del perro adulto. Algunos cachorros sufrieron ataques que los hacen ser temerosos de otros perros. La buena noticia es que con amor rápidamente pasará ese capítulo y lo sustituirá por memorias amorosas.
La suma de todos estos factores hace que existan muchos escenarios, por lo que tú y tu familia deberán analizar muy bien cómo hacer esta integración de manera que sea sutil sobre todo considerando que es un proceso y como tal tomará tiempo. Sean pacientes y amorosos con ambos, un poco mas con el perro adulto que es para quien el proceso normalmente resulta un poco mas complicado. Los cachorros se adaptan con mas facilidad en la mayoría de los casos.
Prepara el entorno antes de la llegada del cachorro
Tu hogar debe estar preparado para acompañar a ambos perros desde el primer día. Crea espacios separados para cada uno: Camas individuales, espacios de alimentación separados, juguetes distintos (especialmente al inicio), etc. Busca que cuando llegue el cachorro tu perro adulto no se sienta invadido, que no sienta que “le están quitando sus cosas o su comida” y mucho menos que siente que perdió tu atención y/o cariño.
Hacer esto ayudará a prevenir la protección de recursos y permitirá que tu perro adulto se sienta seguro y respetado. Tu perro adulto no debería sentir que el cachorro invade su territorio, por eso es importante respetar que no se altere mucho su vida regular.
Recuerda también que el cachorro aun tiene que aprender las regalas de la casa, debe aprender donde puede hacer sus necesidades fisiológicas y al principio lo hará por todos lados. Tenerlos en espacios separados durante momentos del día evitará una regresión en tu perro adulto. Sin embargo, también es importante que busques momentos de convivencia supervisada en el mismo espacio.
Por otro lado, los cachorros al estar en crecimiento buscarán morder todo a su alrededor como proceso de conocer el mundo, una razón más para que cuides el espacio donde estará cada uno. Que a tu perro adulto le destruyan la cama, los juguetes, etc. puede ser una razón para que intente defenderse y marcar limites. Se cuidadoso en esto y cuida los espacios y momentos de convivencia. Recuerda que si tu cachorro destruye algo, no es su culpa, es la tuya por no haber tenido cuidado del lugar donde lo dejas. Tu perro adulto probablemente ya no lo hace, así que recuerda que es cuestión de paciencia, disciplina y amor para vivir el proceso.
Preséntalos en un espacio neutral y hazlo con calma
El primer encuentro nunca debe ocurrir en un ambiente cerrado o de alta presión.
Lo ideal es presentarlos al aire libre o en un espacio neutral, busca que ambos perros estén con correa para que ayudes a controlar la ansiedad o emoción que les causa conocerse. Permite que se observen y se huelan con calma, no te estreses ya que ellos lo sentirán.
Evita forzar la interacción, la curiosidad debe surgir de manera natural. Los encuentros cortos y positivos son mucho más efectivos que los largos y abrumadores.
Tu energía es clave así que mantente relajado y tranquilo. Los perros perciben nuestras emociones y se conectan con ellos, intenta contagiarles calma.
Recuerda respetar a tu primer perro y darle su lugar
Tu perro adulto ya tenia un lugar en tu casa que le costó trabajo conseguir, reconocerlo y respetarlo, lo hará sentirse seguro y reducirá cualquier conflicto.
Recuerda priorizar a quien ya estaba, salúdalo primero, aliméntalo primero, dale prioridad en atención. Por mas que te llame la atención el cachorro enfócate a tu primer perro.
Esto no se trata de preferencia, sino de dar continuidad a su seguridad emocional. Cuando tu perro adulto se siente seguro, es más probable que acepte al cachorro sin resentimiento.
Permite también que tu perro adulto marque límites, esto es un proceso natural. Alejarse, gruñir o evitar al cachorro son formas normales y saludables de comunicación. Respeta ese proceso natural, no lo regañes, evita decirle “NO!” con frecuencia y evita también excesivas muestras de cariño con el nuevo cachorro, esto evitará que tu perro se sienta desplazado.
Es importante mantener la rutina de tu perro adulto lo más intacta posible: mismos horarios de paseo, alimentación y momentos de atención individual.
Supervisa todas las interacciones
Tu presencia y cercanía sobre todo los primeros días es fundamental. Aunque todo parezca ir bien, la supervisión es esencial, para evitar una sorpresa. Los cachorros aún no tienen conciencia social y puede morder con demasiada fuerza, invadir el espacio del otro perro, ignorar las señales de “ya basta” del perro mayor y recibir una mordida o un ladrido inesperado.
Si durante la interacción el juego se vuelve muy intenso, tanto que sientas que el mayor puede dañar al cachorro. sepáralos con calma y redirigirlos de una manera amable. Nunca castigues a tu perro adulto por expresar incomodidad, ya que esto puede generar más estrés y confusión. Recuerda que tu perro adulto es un ser sensible, no olvides que el proceso de aceptación y adaptación tomará tiempo.
Dale atención a las necesidades de ambos perros
Uno de los mayores retos emocionales para un perro adulto es el cambio repentino en la atención.
Asegúrate de pasar tiempo de calidad a solas con tu perro adulto, realiza actividades que disfrute (paseos, entrenamiento, juego), esto evitará que la llegada del cachorro se asocie con la pérdida de afecto, etc. Esto ayuda a reducir ansiedad, celos y regresiones de comportamiento.
Ten paciencia, el vínculo toma tiempo
Algunos perros conectan rápidamente, otros necesitan semanas o incluso meses. No existe una regla, necesitas involucrarte e intentar que todo fluya de la manera mas amable para ambos, sobre todo para tu perro adulto.
Señales de un progreso saludable incluyen: convivencia pacífica, curiosidad mutua, juegos tranquilos, tolerancia del mayor ante el uso de sus juguetes, etc.
No se puede forzar una interacción amable, es un proceso así que debes ser paciente. Confía en el proceso y permite que la relación se construya a su propio ritmo.
Si notas agresión persistente, ansiedad excesiva, si ha hecho daño el mayor al menor o si el menor ha lastimado al mayor busca ayuda profesional. Es importante consultar a un entrenador canino o etólogo profesional. En estas ocasiones la ayuda oportuna puede prevenir problemas a largo plazo y ayudar a que ambos perros se sientan seguros.
Un nuevo capítulo en tu vida
Introducir un cachorro en un hogar con un perro adulto no es solo una cuestión logística, sino de equilibrio emocional, respeto y empatía. Cuando se hace de forma consciente, esta transición puede fortalecer la confianza de tu perro adulto y tener muchos beneficios para él ya que tendrá compañía, un amigo para jugar, no estará mas solo, etc. Al mismo tiempo le dará al cachorro el regalo de aprender de un modelo estable y amoroso. Con paciencia, estructura y amor, tu hogar puede convertirse en un espacio donde ambos perros crezcan y prosperen juntos.